Ricardo acaba su voluntariado europeo en Estonia

Es complicado resumir en una foto todo aquello que he vivido durante estos últimos seis meses en Estonia, pero he intentado recolectar algunas de las fotos con los mejores momentos vividos, a inicio de abril empezó este camino en un pequeño pueblo al sur de Estonia, como podéis imaginar al comienzo fue durillo adaptarse a un nuevo país donde no conoces nada de su cultura ni idioma, pero mereció la pena todo ese esfuerzo para adaptarme, no tardé mucho en conocer otros voluntarios en Estonia con los que hicimos diferentes eventos y actividades, lo que me permitió conocer un poco mas a fondo Estonia, también como no es muy extraño por casi cualquier país europeo coincidí con españoles con los que organizamos algunos viajes por los países cercanos a Estonia, tales como Letonia, Lituania, Suecia, Finlandia.

 

Mi voluntariado fué en un centro juvenil, por lo que todos los días fueron muy agradable para mi, le enseñé un poco español, preparé entramiento de fútbol para las niñas y muchos juegos en el centro, también durante el verano ayudé en algunos campamentos, en definitiva lo más complicado fué despedirme de aquello, momentos agradable de los que dificilmente me pueda olvidar. Mi recomendación es que si nunca te pruebas en diferentes situaciones y ambientes, nunca conocerás cuáles son tus límites, así que encarecidamente os digo que esta es una experiencia que jamás vaís a olvidar y de la que os ayudará a desarrollaros como persona.

Escrito por Ricardo Díaz, voluntario europeo en Estonia

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