Experiencia del Cuerpo Europeo de Solidaridad

Experiencia de Pedro en Irlanda del Norte

«Es por ello por lo que animo a todo aquél que se esté planteando la idea de irse de voluntariado, que deje los miedo y dudas atrás y se embarque en lo que por seguro será una experiencia gratificante e inolvidable por igual.»
0
Proyectos europeos
0
Voluntari@s
0
Becarios Erasmus
0
Socios internacionales

Mi experiencia

Todo comenzó hace poco más de un año cuando me encontraba acabando mis estudios de máster y debía determinar qué hacer después. Tenía claro que quería hacer algo diferente fuera del ámbito académico y laboral pero no sabía el qué. Fue entonces cuando escuché hablar de ESC y no mucho más tarde di con Yes Europa, quien me ayudó a encontrar el proyecto más a fin a mis intereses y me dio apoyo antes, durante y en la consumación de mi voluntariado. Sin duda alguna no puedo estar más satisfecho de haber tomado la que sería una decisión crucial en mi vida. Pues tan gratificante ha resultado mi experiencia por tierras irlandesas que ha día de hoy me encuentro activamente buscando trabajo allí para poder extender mi estancia por algún tiempo más. Pero todo no fue un camino de rosas, ya que el dichoso “bicho” iba a hacer retrasar mi incorporación a la organización hasta principios de mayo. Pero como dice el dicho “no hay mal que por bien no venga” y es que, desde mi llegada en enero de 2021, aproveché el confinamiento para entre otras cosas mejorar mis habilidades culinarias, perfeccionar mi inglés o conocer maravillosas personas con las que más tarde entablaría una relación de amistad. Al fin al cabo, desde mi punto de vista el voluntariado es una oportunidad para conocerse mejor a uno mismo, enfrentándose a distintos desafíos, alguno de ellos nunca vistos anteriormente y que te hacen crecer como persona. Y es que este es el aspecto que más destacaría de esta experiencia y por la cual se lo recomendaría a todo aquél que no se haya enfrentado a algo similar antes. Ser autosuficiente, compartir casa, sumergirte en una nueva cultura o comunicarte en un segundo idioma son algunos de los innumerables desafíos a los que te enfrentas. El único riesgo a tener en cuenta es la de quedarte enganchado al fuerte deseo de seguir explorando qué más hay ahí afuera, como finalmente me sucedió a mí. De mayo en adelante todo mejoraría considerablemente, teniendo finalmente la oportunidad de involucrarme en las diferentes actividades que mi organización, Habitat for Humanity lleva a cabo a todo lo largo de Irlanda del Norte. Principalmente la mayor parte de mi labor la he desempeñado en la tienda con sede en Ballymena (un pequeño pueblo a no más de 30 km de Belfast, la captial). En pocas palabras lo que hacemos en la tienda es vender a un módico precio muebles que la población local nos dona, para tanto ayudar a aquellas personas con un menor poder adquisitivo, como a la misma vez recaudar dinero para otros proyectos de la organización. En particular yo me encargaba mayormente de realizar todas aquellas tareas que un asistente realiza en una tienda como son las de atender a los clientes o realizar funciones de caja entre otros. Pero también pude formar parte de otras actividades como pintar las casas dotadas por el gobierno a personas necesitadas o dar a conocer la misión de la organización entre la población local. 

Dicho esto, y echando la vista atrás, puede parecer un poco aventurero e impulsivo haber decidido realizar un voluntariado de este calibre, teniendo en cuenta que no está relacionado con el campo de estudio del que provengo, la ingeniería y que por ese momento poseía experiencia nula de cara al público. Además, con el innumerable número de proyectos existentes no es difícil encontrar aquel que más se adecue a ti y tus intereses. Pero por eso mismo motivo me decidí por este y no otro, pues era una forma de retarme a mi mismo y descubrir cómo me desenvolvía en otro entorno. ¿Y no es eso lo que andamos buscando? Y es que al fin al cabo te das cuenta de que independientemente del proyecto que escojas desarrollarás una serie de habilidades, conocidas como transversales, que serán aplicables allá donde vayas y que no harán más que fortalecer tu yo personal y profesional. Y he dejado para el final lo que a mi entender es el factor más importante de todos, las personas. Desde compañeros de trabajo, voluntarios, compañeros de piso e incluso los vecinos de tu bloque. Todos y cada uno de ellos hacen de tu voluntariado una experiencia única e irrepetible. Es por ello por lo que animo a todo aquél que se esté planteando la idea de irse de voluntariado, que deje los miedo y dudas atrás y se embarque en lo que por seguro será una experiencia gratificante e inolvidable por igual.

¿Qué incluyen nuestras plazas?

Viaje

Un billete de Ida y Vuelta

Curso idiomas

Aprenderás el idioma del país

Dinero bolsillo

Cantidad fija al mes para tus gastos

Alojamiento y gastos casa

La casa y los gastos los cubre el programa

Seguro

Seguro gratis accidentes y responsabilidad civil

Comida

Tendrás una cantidad para comida y gastos corrientes

Pide tu plaza

Más experiencias

May 15
Mi experiencia en Nepal

Mi experiencia en Nepal – Voluntariado Internacional Hacía ya unos meses que…

May 15
Silvia terminó sus experiencias voluntariado Ecuador

Mis experiencias voluntariado Ecuador transcurrieron entre el 21 de Julio y el 11 de…

May 10
Experiencia de Álex en Nicosia, Chipre

Experiencia del Cuerpo Europeo de Solidaridad Experiencia de Álex en Nicosia, Chipre…

May 10
Experiencia de Javier en Faenza

Experiencia del Cuerpo Europeo de Solidaridad Experiencia con jóvenes en Faenza En…

May 10
Experiencia de Gabriela en Ciney, Bélgica

Experiencia del Cuerpo Europeo de Solidaridad Experiencia de Gabriela en Ciney,…

May 05
Experiencia de Henry en guardería de Wroclaw, Polonia

Experiencia del Cuerpo Europeo de Solidaridad Experiencia de Henry en guardería de…

Quiero más info