Adrián de intercambio en Rumanía

El pasado mes de julio tuve la suerte de poder formar parte del grupo de españoles que participamos en el proyecto “Young Efficients” en Eforie Nord, en Rumanía. Era la primera vez que viajaba a este país y estaba deseando conocer un poco su cultura, sus paisajes y su gente. Junto con el nuestro, participaron grupos de Moldavia, Portugal y del país anfitrión, Rumanía.
El proyecto desde el principio me gustó, la idea era unir jóvenes con diferentes capacidades, formando un equipo que se complementara.

Los participantes nos dividimos en parejas, en las que uno de los miembros tenía una discapacidad, para que juntos nos apoyáramos mutuamente en las actividades del proyecto. Resultó genial,
porque nos ayudó a conocernos mejor y romper estereotipos sobre las personas con discapacidades. Los objetivos del proyecto, creo que se cumplieron completamente.

El único problema que se nos planteó fue el idioma porque algunos no sabían mucho inglés, pero gracias a las telenovelas latinas que se ven en Rumanía, el nivel de español sí que era estupendo y nos ayudó a comunicarnos a la perfección. Por lo demás, la experiencia no pudo ser mejor, los miembros del proyecto conectamos enseguida y formamos un gran equipo.
Además, Eforie Nord es un lugar muy bonito, junto al mar Negro, y nos alojaron junto a una playa fantástica desde la que se podían divisar delfines y en la que practicamos un montón de deportes como voleibol o pingpong y nos divertimos a tope. También hubo ratos para jugar al ajedrez y a las cartas.

Al terminar el proyecto, algunos nos quedamos haciendo un poco de turismo y nos acercamos -¡cómo no estando en el país!- a visitar el famoso castillo de Drácula en Transilvania y a dar una vuelta por los sitios más pintorescos de Bucarest.
En definitiva, una experiencia muy positiva, que os recomiendo a todos y que estoy deseando poder volver a repetir.

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